Los humanos tenemos memoria selectiva, incluso una atención selectiva, ya que fuera de nosotros hay mucha información que no captamos. Nuestro cerebro selecciona la información en función de sus intereses. Si a ti te gusta la música, estarás al tanto de todo las novedades, de los top ten, etc. , al contrario de lo que les puede pasar a los demás. Cada especie tiene su proprio sistema de selección de información. Los seres humanos en cambio tenemos un sistema de selección individual que hacemos a partir de nuestras proprias vivencias, intereses, necesidades, deseos, aficiones. ''Porqué tengo un blog dedicado a lo que son las relaciones y reflexiones en torno al ser humano y no un blog sobre música? '' Simplemente porque mis intereses, mis deseos y mis necesidades se centran en el conocimiento del ser humano, las relaciones que establece y la mejora del mismo.
''Lo que vivimos condiciona lo que percibimos.''
Una persona que está enamorada, saldrá a la calle y se encontrará con muchas parejas enamoradas. ¿Eso es así porque realmente allí fuera hay tantos enamorados, o simplemente lo único que esta persona percibe es lo que ella o el vive?
Tenemos nuestro proprio mapa para leer el territorio( entorno más cercano o más lejano). Y ahora, te preguntarás cual es el mejor mapa. Evidentemente, el tuyo. Hasta para un asesino el mejor mapa será el suyo.
El mapa consiste de tus experiencias vividas. Tu mapa puede cambiar de un día para otro. En función de las experiencias que vivirás, de los cambios a nivel interno o externo, tu mapa será otro de aquí a un mes, un año, 10 años.
Si no te gusta tu mapa, tendrás que preguntarte: ''Cómo me gustaría que fuese mi mapa?''
Muchos de nosotros puede que nos avergoncemos de nuestro mapa, puede que necesitemos cambiarlo. Por ejemplo, una persona que ha vivido muchas experiencias negativas entorno el trabajo (su mapa del trabajo, en este caso) puede hacer dos lecturas del territorio. La primera, que los demás son los culpables de sus experiencias negativas: el jefe era un impresentable, los compañeros más de lo mismo, el sueldo era una miseria, etc. La segunda, ella es la única culpable de sus experiencias negativas: yo soy un desastre, no soy capaz de mantener mi trabajo, no he estudiado y no puedo acceder a otro puesto, etc.
Podemos diseñar nuestro mapa y salir a buscar las experiencias que necesitamos para conseguirlo.
Dentro del concepto mapa entra nuestra mirada hacia el mundo. Si salimos a buscar nos encontramos con aspectos positivos y negativos tanto sobre nosotros mismos como sobre los demás. Probablemente, te has encontrado en la situación de cruzarte con alguien y pensar que todo lo que representaba era negativo. Aún así, si te hubieses esforzado en conocerla, habrías llegado a la conclusión de que aquella persona tiene al menos alguna característica positiva.
La mayoría de nosotros construimos el pensamiento de la siguiente forma:
- Pensamiento ( ¿Que estoy pensando?) - primer plano
- Emoción ( Qué siento?) - segundo plano
- Comportamiento ( Que estoy haciendo y como lo hago?) - tercer plano
Podemos utilizar estrategias para reconstruir nuestro mapa cognitivo. En primer lugar nos haremos las siguientes preguntas:
- '' Qué quiero hacer y cómo? '' ( empezamos por como queremos comportarnos y no por que y como pensamos) - COMPORTAMIENTO
- Qué quiero sentir? ( en segundo plano construimos la emoción)
- Qué puedo pensar? ( finalmente damos paso al pensamiento)
En el momento en el cual utilizamos la frase '' Tengo que hacer'', nos encontramos con una sensación de auto-obligación que conlleva al rechazo. Por ejemplo, hace unos días, me encontré en la situación de tomar la decisión de llamar a alguien para cerrar un trato. Resulta que cada día que pasaba me decía lo mismo: '' Hoy tengo que llamar para arreglar esta situación''. Cada vez que pensaba en tengo que, la sensación se volvía inaguantable. No conseguía llamar, ya que se trataba de un asunto delicado, que me costaba negociar. Finalmente recordé el quiero hacerlo. Y llamé. La situación se cerró y volví a un estado de tranquilidad. Si hubiese pensado desde un principio así, no habría dejado pasar tanto tiempo hasta arreglar esta situación engorrosa sino que le hubiese puesto fin mucho antes.
Quiero hacer expresa deseo. El deseo nos lleva a actuar. En cambio, tengo que hacer expresa obligación, y por lo tanto nos resistimos a ello.
Empecemos a utilizar el YO QUIERO!
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