jueves, 9 de junio de 2011

Porque no funcionamos en el amor?

Dentro del proceso de amar hay que jugarse mucho y la mayoría de veces por tener nuestras energías colocadas en muchas parcelas de la vida (trabajo, amigos, familia, hobbies) pasamos de complicarnos la vida.

Posiblemente convenga pensar que el otro siempre te va a decepcionar y que en el fondo esta decepción no es tan mala ya que fomenta el deseo de que alguna vez tengamos lo que deseamos.

''Rompemos porque nos decepcionan o rompemos porqué tenemos miedo a decepcionar?''

''¿Y si realmente la decepción es la única verdad, la que nos ayuda a ver que siempre pasaremos por lo mismo, nos equivocaremos de la misma manera, hagamos lo que hagamos?'' . Siempre nos decepcionarán y siempre decepcionaremos. Está en nuestro ADN.

 ¿Pero como esperamos a que no nos decepcionen cuando de hecho, nosotros mismos nos decepcionamos?
 Creyendo en que hay más y mejor. No valorando lo que se tiene y buscando incansablemente lo que no se tiene con la esperanza de tenerlo. Y si en verdad nos quedamos con la esperanza solamente? 

Al amor hay que darle tiempo, espacio y lugar. Hay que trabajarlo, sentarse y hablar. Y cuando hablo de amor hablo del amor racional, profundo, maduro, el que es capaz de aceptar la decepción como parte del proceso y buscar en el más allá los misterios ya revelados. El verdadero amor proviene del conocimiento e incluso diría del aburrimiento que acompaña este conocimiento. 

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